No es lo mismo el sentido de algo que de alguien

Siento que hemos llegado tarde, no se a donde, pero hemos llegado tarde. Al igual que pienso que estamos perdiendo tiempo por personas que no vendrán. Estamos rotos. Tanto que necesitamos a gente que esté igual que nosotros para completarnos, por eso dicen que los corazones rotos solo encajan con otros rotos.
Estamos destinados a ser piezas desiguales en el puzle de la vida. Las personas felices buscan personas felices, al igual que pasa con las personas tristes. Puedes intentar lo contrario, pero la experiencia a mi me ha enseñado que no es así, que lo único a lo que lleva es a no acabar nunca el puzle y a acabar perdiendo las piezas que podrían encajar.
Usualmente las personas suelen refugiarse en sitios donde se ven seguros. Yo siempre quise ser, no un hogar, pero si un lugar donde alguien quiera quedarse a vivir momentos mientras le durara la vida, que se quedara para ver el amanecer desde la cama y que no se fuera hasta el atardecer, porque para ser sincera siempre le he tenido miedo a las despedidas.
Reconozco que hay que aprender a despedirse pero cuando alguien llega hasta lo más profundo de tu alma, es difícil decir adiós porque nunca sabes si volverá a subirse en alguna de las paradas que haga tu tren. Pero la vida al final es eso, gente que viene y que va, y que no es malo valorar la persona que tenemos al lado, en el contexto que sea.
Siguiendo en esta línea cada persona que pasa por nuestra vida nos deja una muesquita en nuestro corazón, pero como todo, este último es de las cosas más influyentes en nuestra personalidad, con lo cual, esas personas también nos están creando sin saberlo.
Yo no buscaba a alguien que me ayudara a encontrarle el sentido a mi vida, si no que lo fuera ya que no es lo mismo el sentido de algo, que de alguien.

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